Síguenos en facebook Síguenos en instagram Síguenos en youtube Síguenos en tiktok Contáctanos por correo
Cargando...

Cargando artículo...

Maracaibo es, antes que nada, un puerto. Su historia, su forma de crecer y su manera de estar en el mundo han estado determinadas por esa condición. Desde sus orígenes, la ciudad se organizó alrededor del tránsito de mercancías que recorrían el lago rumbo al Caribe y a otros destinos de ultramar. Cacao, café y petróleo no fueron solo productos de exportación: marcaron el ritmo de la ciudad y dejaron huellas profundas en su vida social y cultural.

El lago de Maracaibo ha sido siempre el gran articulador de ese proceso. A él desembocan ríos que bajan de los Andes y de la sierra de Perijá, conformando una red natural de intercambio. Mucho antes de la llegada europea, estas aguas funcionaban como vía de comunicación entre distintos pueblos. Con el tiempo, el lago se convirtió en el eje del comercio regional y en el espacio que conectaba el interior del país con el resto del mundo. Narrar la historia de Maracaibo implica, necesariamente, narrar la historia de su lago.

Durante el siglo XVIII, el cacao sostuvo el circuito comercial que unía a Maracaibo con los valles de Cúcuta. En el siglo XIX, el café asumió ese papel y consolidó al puerto como punto clave del comercio andino y colombo-venezolano. Casas comerciales, muchas de ellas de origen alemán, dominaron la exportación del grano y transformaron la ciudad. Este crecimiento impulsó una intensa vida urbana: surgieron instituciones financieras, espacios culturales, nuevas formas de sociabilidad y una dinámica intelectual que convivía con la presencia constante del mercado, el muelle y la aduana.

La vida cotidiana de la ciudad se desarrollaba entre el movimiento del puerto y el bullicio del mercado. Vendedores ambulantes, cargadores, comerciantes y viajeros compartían el espacio con músicas populares, coplas irreverentes y personajes de apodos pintorescos que daban forma a una identidad muy particular. Maracaibo era una ciudad abierta al intercambio, pero también profundamente marcada por el humor, la oralidad y la crítica social.

El siglo XX trajo un cambio decisivo con la irrupción del petróleo. El descubrimiento de importantes yacimientos y, sobre todo, el impacto del reventón del pozo Los Barrosos N° 2 en 1922, transformaron definitivamente la región. Maracaibo se convirtió en centro de operaciones de empresas petroleras transnacionales y experimentó una rápida modernización. Nuevos clubes, cines, emisoras de radio, espacios deportivos y obras urbanas modificaron la fisionomía de la ciudad y diversificaron su vida pública.

A pesar de las profundas transformaciones, Maracaibomantuvo un fuerte sentido de identidad. La ciudad siguió siendo un punto de encuentro entre culturas, productos y prácticas, una urbe moldeada por el tránsito constante y por su relación inseparable con el lago. Entre rutas de agua, mercancías y memorias, Maracaibo se fue construyendo como una ciudad singular, donde el café y el petróleo no solo movieron la economía, sino también la manera de vivir y de imaginar la ciudad.

Extracto y síntesis de un artículo de la Revista Bigott #57 – 58, editado por Fundación Bigott en el año 2001.

Talleres Presenciales en Sede

Trimestre febrero–abril 2026

Oferta de Talleres

Tambores afrovenezolanos
Danza tradicional Venezolana
Cuatro venezolano
Gaitas y furro
Artesanía tradicional
Gastronomía popular
Arpa Llanera
Mandolina
Técnica vocal
Guitarra
Percusión menor
Imaginería popular

Información de Inscripción

Duración:

11 semanas por trimestre.

Costo:

10 dólares (equivalente en bolívares a la tasa BCV).

Sede:

Centro Histórico de Petare, calle El Vigía, casa 10-11.

Con participación mayor al 70%, el estudiante recibe certificado de culminación.

Talleres Comunitarios

Los Talleres Comunitarios brindan a las comunidades espacios que transformen su entorno, a través de la participación y apropiación de los actores involucrados en el proceso de formación en cultura de raíz tradicional venezolana.

Con una oferta similar a la de nuestra sede, atienden niños, jóvenes y adultos en sus comunidades durante trimestres de 11 semanas.

¿Qué viven los participantes durante la visita?

Tradición en Línea

Modalidades de Talleres en Línea

Talleres regulares

A partir de 13 años

4 ciclos al año, previa inscripción.

Talleres a demanda

A partir de 13 años

Disponibles 365 días del año, 24 horas.
Sin inscripción, solo registro.

Talleres para niños

De 8 a 12 años

Formato lúdico e interactivo.

Cultura en Movimiento

Plataforma para promover el emprendimiento en cultura popular tradicional venezolana, una enzima aceleradora de proyectos culturales.
Contenido del Diplomado
+

Virtual y gratuito (140h en 9 módulos):

  • Modelo CANVAS y Finanzas.
  • Economía Naranja y Propiedad Intelectual.
  • Storytelling, Marca Personal y RRSS.
¿A quién va dirigido?
+

Emprendedores culturales en áreas de cultura popular tradicional:

  • Fotografía, artesanía y teatro.
  • Turismo y gastronomía popular.
  • Música y danza tradicional.
Requisitos para Participar
+

Para formar parte del programa necesitas:

  • Tener un proyecto de cultura tradicional.
  • Ser mayor de edad.
  • Participar de forma individual o grupal (máx. 5 personas).
Proceso de Postulación
+

Registro de datos básicos y carga de documentos obligatorios:

  • Resumen del Emprendimiento (máximo 3 páginas).
  • Currículum Vitae del postulante o equipo (1 página).
Historial de Cohortes
+

Detalles e instituciones aliadas del programa:

  • Avalado académicamente por la Universidad Monteávila.
  • El programa funciona como una incubadora de proyectos.
  • Desarrollado bajo las premisas de la Economía Naranja.
Requisitos de forma
+

Lineamientos importantes para la entrega:

  • Máximo 3 páginas para el resumen del proyecto.
  • Postulaciones abiertas del 6 al 26 de abril de 2026.