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Cristóbal Colón, en su tercer viaje a las Indias, cuando pisó el europeo por primera vez tierra firme americana en el territorio que hoy es Venezuela, refiere en carta enviada a los Reyes Católicos la forma en que utilizó la danza como medio de comunicación en su primer contacto con los indígenas de la región de Paria. Así describe los sucesos acaecidos en la Punta del Arenal -actualmente Punta Hicacos- en la isla de Trinidad, hasta donde se acercó un grupo de aborígenes que presumiblemente procedían de la costa firme.

Para cooperar con el sustento de Cubagua y especialmente con la provisión indispensable de agua, se habían establecido a orillas del Manzanares un grupo de franciscanos y otros peninsulares, que fueron expulsados violentamente por los indígenas de la zona, algunos de los cuales resultaron muertos en sucesivos enfrentamientos. Franciscanos y dominicos, que habitaron en el golfete de Santa Fe a comienzos del siglo xvi, en el actual estado Sucre, fueron de las primeras órdenes religiosas en trasladarse a Venezuela, las siguieron capuchinos y jesuitas. La penetración de la costa firme por el oriente del país fue casi imposible por el fiero rechazo que presentó la población aborigen.

Es por el occidente que se facilita el acceso a los europeos, fundan la ciudad de Coro (1527), y luego El Tocuyo (1545), que fueron en su tiempo los centros poblados de mayor importancia, desde los que parten las expediciones exploratorias en búsqueda de piedras y metales preciosos. La población aborigen de Venezuela tenía distribución geográfica y numérica desigual, así como también era variable en grado de desarrollo cultural y tecnológico. Se hablaban numerosas lenguas, muchas de las cuales eran ininteligibles entre sí, a las que los españoles denominaron naciones.

Puede decirse que eran grupos aislados con pocas o escasas relaciones entre sí, lo que facilitó en gran medida la penetración europea. En cada una de ellas la población participaba en las fiestas religiosas tradicionales de sus culturas, que variaban en características y complejidad. Adelantado ya el proceso de colonización, encontramos abundantes noticias en las obras de los cronistas de Indias acerca de la realización de numerosas ceremonias rituales practicadas por estos grupos establecidos en diversas regiones del país. Aunque en su mayoría las crónicas están cargadas de juicios de valor acerca de las costumbres de estas sociedades, que observaban bajo la perspectiva de su propia cultura, además por desconocer las lenguas por ellos habladas, en ocasiones interpretaban en forma poco exacta lo que presenciaban. Estas crónicas muchas veces eran redactadas por misioneros, y veían en estas ceremonias ritos paganos o demoníacos que creían era su deber erradicar, ya que como hemos visto para ellos la razón principal del traslado de los misioneros a los países de ultramar era la propagación del cristianismo.

Estas danzas ceremoniales, como universalmente se han estilado desde la antigüedad, se celebraban en ocasión de marcar las etapas de desarrollo de los individuos -nacimiento, iniciación a la vida adulta, matrimonio, enfermedad, muerte- o en momentos de crisis e incertidumbre para los grupos. En su obra El Orinoco ilustrado, refiere Gumilla las hermosas y múltiples danzas, con acompañamiento de instrumentos musicales propios para la ocasión que el grupo saliva acostumbraba practicar en sus funerales:

…Al mismo tiempo salieron varias danzas, emplumados los danzantes a todo costo, como dijimos de los guayquiries: cada tropa de danzantes llevaba su tren de flautas fúnebres referidas: unos danzantes pasaban con mucha gravedad, y reposo, con bastones muy pintados en las manos, siguiendo el compás de la música, no sólo con los pies, sino también con los golpes que daban en el suelo con los bastones.

Otra danza pasaba con ligereza, y aceleradamente, haciendo todos a un tiempo, y al compás de la música, cortesías con todo el cuerpo, ya a un lado, ya al otro: cada uno de los de esta danza tocaba con la mano un pífano, acompañando con él los golpes de los pies y de los bastones. Otras danzas singularísimas fueron saliendo a la plaza: cada danza fuera de los músicos se componía de doce indios, con singular adorno de pluma y plumajes largos de guacamaya: cada cual traía en su mano derecha un mimbre largo, todos cubiertos de variedad de plumas.

Texto extraído del libro de Fiestas Tradicionales, editado por Fundación Bigott en el año 2012

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Sede:

Centro Histórico de Petare, calle El Vigía, casa 10-11.

Con participación mayor al 70%, el estudiante recibe certificado de culminación.

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¿Qué viven los participantes durante la visita?

Tradición en Línea

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Requisitos para Participar
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Para formar parte del programa necesitas:

  • Tener un proyecto de cultura tradicional.
  • Ser mayor de edad.
  • Participar de forma individual o grupal (máx. 5 personas).
Proceso de Postulación
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Registro de datos básicos y carga de documentos obligatorios:

  • Resumen del Emprendimiento (máximo 3 páginas).
  • Currículum Vitae del postulante o equipo (1 página).
Historial de Cohortes
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Detalles e instituciones aliadas del programa:

  • Avalado académicamente por la Universidad Monteávila.
  • El programa funciona como una incubadora de proyectos.
  • Desarrollado bajo las premisas de la Economía Naranja.
Requisitos de forma
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Lineamientos importantes para la entrega:

  • Máximo 3 páginas para el resumen del proyecto.
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